¿Sabes las horas que dormí el sábado por lo que me dijiste? ¿Sabes cuántas lágrimas he derramado por tu culpa?
Todo esto, para que ahora vengas diciéndome que sólo era un jueguiecito para ponerme celosa... Creías que iba a volver contigo como una tonta, pero has conseguido lo contrario; no quiero saber nada de ti. Me he cansado de ser un juguete que puedas usar cuando te venga en gana...
lunes, 2 de febrero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario